El Ministerio de Economía confirmó una agenda nacional entre el 13 y el 16 de octubre, con capacitaciones, apoyo a la formalización, herramientas digitales y espacios de vinculación comercial. Sin embargo, las preocupaciones expresadas por autoridades regionales muestran un problema más profundo: las pequeñas empresas necesitan incrementar su productividad, enfrentar mayores exigencias laborales y mejorar su capacidad financiera para crecer.

Santiago, sábado 10 de octubre de 2026.

Las pequeñas y medianas empresas chilenas se preparan para una nueva edición de la Semana de la Pyme, una iniciativa que este año adquiere especial relevancia debido al escenario económico y a las transformaciones que enfrenta el sector empresarial.

El Ministerio de Economía, Fomento y Turismo confirmó que, entre el 13 y el 16 de octubre, se desarrollarán más de 200 actividades en distintas regiones de Chile, bajo el lema «Con las pymes, Chile se mueve».

La programación contempla la participación de más de 25 actores privados y considera instancias de capacitación, orientación para la formalización, innovación, digitalización y vinculación empresarial.

Sin embargo, mientras se ultiman los preparativos, las preocupaciones regionales revelan desafíos estructurales que difícilmente podrán resolverse únicamente mediante encuentros, seminarios o nuevas plataformas.

Este sábado 10 de octubre, informaciones provenientes de Magallanes situaron los costos laborales y la informalidad entre las principales preocupaciones de las empresas de menor tamaño. En paralelo, desde La Araucanía se difundieron actividades centradas en inteligencia artificial, comercio electrónico, innovación y estrategias comerciales.

Ambos enfoques permiten comprender una realidad empresarial que se extiende más allá de esas regiones:

Las Pymes necesitan vender más, pero también aumentar su productividad, controlar sus costos, cumplir sus obligaciones y generar suficiente liquidez para sostener sus operaciones.

La próxima Semana de la Pyme representa una oportunidad para abordar esos desafíos con una mirada que combine herramientas públicas, modernización empresarial y mejores decisiones administrativas.

1. Las Pymes representan el 98,5% de las empresas chilenas

Según las cifras del Servicio de Impuestos Internos citadas por el Ministerio de Economía, las pequeñas y medianas empresas representan el 98,5% del total de empresas y generan el 47% del empleo.

Estos indicadores muestran la magnitud del sector dentro de la estructura productiva nacional.

No obstante, su elevada participación en el número de empresas no significa que todas dispongan de capacidades administrativas, financieras y tecnológicas similares.

Existen importantes diferencias entre una microempresa familiar, un emprendimiento en proceso de formalización, una sociedad que presta servicios profesionales y una empresa de tamaño mediano con operaciones nacionales o internacionales.

Sus necesidades pueden variar significativamente.

Para algunos negocios, el desafío inmediato consiste en lograr ventas suficientes para cubrir sus obligaciones.

Otros necesitan regularizar procesos tributarios y laborales.

Un tercer grupo enfrenta problemas de financiamiento, productividad, automatización, expansión comercial o incorporación de tecnologías.

Por esa razón, las políticas de apoyo empresarial requieren reconocer la diversidad de situaciones que existen dentro del universo Pyme.

Una medida eficaz para una empresa que recién comienza puede ser insuficiente para otra que necesita financiar un crecimiento significativo.

2. Los costos laborales se encuentran entre las principales preocupaciones

Uno de los temas destacados el 10 de octubre fue el efecto de los costos de contratación sobre la capacidad de crecimiento de las empresas.

En Magallanes, autoridades económicas regionales señalaron que las Pymes enfrentan dificultades asociadas al costo laboral y a la necesidad de facilitar su desarrollo productivo.

Si bien estas declaraciones corresponden a una realidad regional, plantean una preocupación relevante para las empresas de distintas zonas del país.

La contratación de trabajadores implica compromisos que van más allá del sueldo líquido acordado.

En términos presupuestarios, una empresa debe considerar las remuneraciones brutas, cotizaciones y aportes de cargo del empleador, beneficios contractuales, obligaciones legales y demás componentes aplicables.

También debe analizar cómo se distribuyen las jornadas, cuánto valor genera el trabajo realizado y si los ingresos comerciales permiten financiar sosteniblemente la dotación.

La reciente reducción de la jornada ordinaria semanal a 42 horas, vigente desde el 26 de abril de 2026 para las relaciones laborales comprendidas en la Ley N.º 21.561, refuerza la importancia de revisar la organización del trabajo.

La reducción final a 40 horas está programada para abril de 2028.

Ello exige a las empresas evaluar turnos, procesos, distribución de tareas y productividad, considerando las disposiciones legales aplicables.

El objetivo no debe limitarse a reducir gastos de personal.

Consiste en administrar responsablemente los recursos humanos y mejorar la productividad sin incumplir derechos laborales.

3. Una empresa puede incrementar sus ventas y deteriorar su resultado

La presión de costos puede producir situaciones que no siempre se advierten oportunamente en los reportes comerciales.

Consideremos un ejemplo hipotético de una pequeña empresa de servicios.

Indicador mensual Situación inicial Nuevo escenario
Ventas $12.000.000 $12.000.000
Margen de contribución 25% 25%
Contribución disponible $3.000.000 $3.000.000
Costo laboral considerado $2.400.000 $2.592.000
Saldo antes de otros gastos $600.000 $408.000

Ejercicio ilustrativo que supone un incremento hipotético del 8% en los costos laborales considerados y ventas constantes. No representa una tasa legal general de aumento salarial ni un cálculo de cotizaciones específicas.

Aunque el aumento simulado de los costos laborales es de 8%, el saldo disponible después de cubrirlos disminuye 32%.

La empresa mantiene sus ventas, pero dispone de menos recursos para financiar arriendos, administración, gastos financieros, obligaciones tributarias y otros compromisos.

Este ejemplo demuestra por qué un aumento porcentual relativamente moderado en determinadas partidas puede tener un efecto proporcionalmente mayor sobre los resultados.

En consecuencia, las empresas deberían realizar simulaciones de sensibilidad antes de asumir nuevos compromisos permanentes.

Un buen presupuesto no consiste solamente en proyectar ventas.

Consiste en determinar cuánto necesita vender la organización, con qué margen y bajo qué estructura de costos para mantener su viabilidad financiera.

4. Formalización empresarial: una puerta para acceder a nuevas oportunidades

Otro de los asuntos centrales de la Semana de la Pyme 2026 será la formalización.

El Ministerio de Economía informó que, entre las actividades contempladas, se encuentra una iniciativa denominada Formalizatón, orientada a entregar asesoría para constituir empresas, iniciar actividades, conocer programas de apoyo y acceder a determinados servicios asociados a la formalización.

La importancia del proceso no se limita al cumplimiento de un trámite administrativo.

La formalización permite desarrollar actividades bajo un marco reconocido, emitir los documentos tributarios correspondientes, establecer relaciones comerciales con otras empresas y cumplir los requisitos exigidos para acceder a determinadas oportunidades de financiamiento y fomento.

Además, durante 2026 se han reforzado exigencias de acreditación del inicio de actividades ante determinadas entidades y plataformas, conforme a las disposiciones de la Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias.

Sin embargo, debe evitarse una conclusión equivocada.

Constituir una sociedad no equivale automáticamente a haber completado todas las obligaciones necesarias para comenzar a operar.

Según la actividad, pueden requerirse inscripción tributaria, inicio de actividades, patentes municipales, permisos sectoriales, documentación electrónica y cumplimiento de exigencias laborales o sanitarias.

También es necesario seleccionar correctamente el régimen tributario que corresponda.

Formalizarse constituye, por tanto, un proceso que debe planificarse de manera integral.

5. La informalidad también constituye un problema de competencia

Las empresas que operan formalmente deben asumir obligaciones tributarias, laborales, administrativas y regulatorias.

Cuando compiten con actividades que incumplen obligaciones aplicables, pueden enfrentar condiciones comerciales desiguales.

Esto puede generar dificultades para sostener precios, contratar trabajadores, invertir y mantener márgenes.

No obstante, la respuesta a la informalidad no debería limitarse exclusivamente al aumento de controles.

También resulta importante simplificar procesos, facilitar el acceso a información clara y mejorar las capacidades administrativas de los negocios que buscan incorporarse a la economía formal.

La digitalización de trámites y la disponibilidad de orientación técnica pueden contribuir a reducir barreras de entrada.

Al mismo tiempo, los emprendimientos deben comprender que operar formalmente implica desarrollar una gestión permanente.

Emitir documentos tributarios, registrar operaciones, controlar sus ingresos y gastos, declarar impuestos cuando corresponda y mantener información confiable son actividades que requieren organización.

En este contexto, la contabilidad debe entenderse como una herramienta de gestión y no solamente como una obligación periódica.

6. Inteligencia artificial: una oportunidad que necesita resultados medibles

Una de las novedades más relevantes de la programación anunciada para 2026 es la importancia otorgada a la transformación digital y a la inteligencia artificial.

El Ministerio de Economía contempla un espacio denominado Pacto Pyme, orientado a promover la adopción de tecnologías digitales y herramientas de inteligencia artificial.

Por su parte, las actividades anunciadas en La Araucanía incluyen seminarios sobre comercio electrónico, innovación, captación de clientes y aplicaciones de IA para mejorar las ventas.

El interés por estas soluciones responde a una necesidad concreta.

Muchas pequeñas empresas realizan manualmente tareas administrativas que consumen tiempo y recursos.

Entre ellas se encuentran la elaboración de cotizaciones, clasificación documental, preparación de informes, conciliación de operaciones, control de inventarios y seguimiento de cuentas por cobrar.

Las herramientas digitales pueden apoyar parte de esas tareas, pero su incorporación debe evaluarse con criterios financieros y de control interno.

Una solución tecnológica no genera beneficios simplemente porque utilice inteligencia artificial.

Debe contribuir a reducir errores, disminuir tiempos, mejorar información, incrementar ventas o resolver problemas concretos.

Además, cualquier herramienta que procese información tributaria, laboral, financiera o personal debe incorporar medidas adecuadas de seguridad, confidencialidad y supervisión humana.

La inteligencia artificial puede apoyar la evaluación de información, pero no debería sustituir automáticamente las decisiones profesionales que exigen interpretación normativa, responsabilidad técnica o análisis del contexto empresarial.

La innovación realmente útil no es la que produce más información, sino la que ayuda a tomar mejores decisiones.

7. Cómo medir si la digitalización realmente beneficia a una Pyme

Antes de incorporar una nueva plataforma, conviene identificar el proceso que se desea mejorar y establecer indicadores de resultado.

Por ejemplo, una empresa podría evaluar la automatización de sus tareas administrativas mediante los siguientes indicadores:

Indicador Objetivo de evaluación
Horas administrativas Determinar tiempo efectivamente ahorrado
Errores de registro Verificar disminución de diferencias
Plazos de cobranza Medir mejoras en recuperación de pagos
Costo por transacción Evaluar eficiencia operacional
Calidad de información Comprobar consistencia y oportunidad
Rentabilidad Identificar beneficios económicos netos

La medición debería comparar la situación previa con los resultados posteriores a la implementación.

También debe considerar licencias, capacitación, integración, soporte y otros costos asociados.

Si una solución digital reduce ocho horas de trabajo administrativo mensuales, corresponde determinar si ese ahorro permite disminuir costos, aumentar capacidad operativa o destinar tiempo a actividades de mayor valor.

De igual manera, automatizar un proceso sin corregir sus errores de origen puede generar problemas nuevos.

La tecnología debe acompañarse de procedimientos, responsables y controles adecuados.

8. Financiamiento y capital de trabajo: el crecimiento requiere liquidez

Las oportunidades comerciales y los instrumentos de apoyo pueden facilitar la expansión de una empresa.

Sin embargo, el acceso a financiamiento no resuelve por sí solo sus debilidades operativas.

Una organización puede obtener crédito y continuar presentando problemas de liquidez si no controla sus cobros, gastos y obligaciones.

Por ello, antes de asumir nuevos compromisos financieros, debería analizar al menos cuatro dimensiones:

Capacidad de pago: determinar si los flujos operacionales permiten atender los vencimientos.

Destino del financiamiento: diferenciar entre inversión productiva, capital de trabajo y cobertura de pérdidas recurrentes.

Rentabilidad esperada: estimar si el proyecto financiado genera un retorno compatible con sus costos y riesgos.

Sensibilidad financiera: evaluar qué sucedería ante menores ventas, retrasos de cobranza o incrementos de costos.

Durante la preparación de la Semana de la Pyme también se ha destacado la importancia de instrumentos vinculados al financiamiento empresarial y subsidios para determinados grupos de trabajadores.

No obstante, los beneficios no deben considerarse universales.

Cada programa tiene requisitos, condiciones de acceso, cobertura, plazos y disponibilidad específicos.

Antes de comprometer decisiones, corresponde verificar sus reglas oficiales vigentes.

9. Una oportunidad para las empresas de O’Higgins

Para las empresas de Rancagua, Machalí, Rengo, Requínoa, Malloa, San Fernando y otras comunas de O’Higgins, la agenda nacional abre una oportunidad para revisar necesidades que también son relevantes en el tejido empresarial regional.

Entre los sectores que podrían beneficiarse de herramientas de mayor productividad se encuentran comercio, servicios profesionales, agricultura, agroindustria, transporte, construcción y empresas proveedoras de la minería.

Cada uno enfrenta desafíos específicos.

Un negocio comercial puede requerir mejores sistemas de ventas e inventarios.

Una empresa agrícola puede necesitar un control más riguroso de costos, personal y estacionalidad.

Un proveedor de servicios puede beneficiarse de una mejora en su proceso de cotización, facturación y cobranza.

Una organización con contratos recurrentes puede requerir indicadores para anticipar desviaciones presupuestarias y proteger su flujo de caja.

La prioridad no debería consistir en adoptar la misma solución tecnológica o financiera para todas las empresas.

Debe establecerse según el problema real, la viabilidad de la implementación y el beneficio esperado.

La programación territorial de la Semana de la Pyme puede consultarse en sus canales oficiales. La información revisada hasta el 10 de octubre no permite confirmar en este artículo horarios o cupos específicos para actividades en O’Higgins.

10. Cinco decisiones que una empresa debería tomar antes de terminar octubre

Más allá de los encuentros y capacitaciones, la noticia invita a realizar una evaluación interna.

Primera: conocer el costo real de operar.

La administración debería disponer de información actualizada sobre costos laborales, proveedores, gastos fijos y obligaciones comerciales.

Segunda: revisar los márgenes de rentabilidad.

Las decisiones de precios deben considerar el costo de prestar el servicio o entregar el producto, así como la contribución necesaria para financiar la operación.

Tercera: actualizar el flujo de caja.

Una proyección de ingresos y egresos para los próximos meses puede ayudar a anticipar dificultades de liquidez.

Cuarta: detectar procesos susceptibles de automatización.

Conviene identificar actividades repetitivas, errores recurrentes y necesidades de información antes de invertir en tecnología.

Quinta: preparar un presupuesto para 2027.

El presupuesto debería integrar ventas, gastos, remuneraciones, inversión, financiamiento y escenarios de riesgo.

Estas decisiones permiten transformar la información disponible en acciones concretas.

11. Análisis V&G: las Pymes necesitan algo más que capacitación y nuevos beneficios

Desde la perspectiva de V&G Asesores, la próxima Semana de la Pyme representa una oportunidad para acercar instrumentos y conocimientos a empresas que constituyen una parte esencial de la economía chilena.

Sin embargo, su impacto más valioso debería medirse por los cambios que consiga impulsar en la gestión real de los negocios.

La capacitación entrega conocimiento. La gestión profesional transforma ese conocimiento en decisiones, procedimientos y resultados verificables.

Una Pyme puede participar en numerosos seminarios y continuar enfrentando problemas financieros si no dispone de contabilidad confiable, control presupuestario o información suficiente para determinar su rentabilidad.

También puede implementar tecnología sin obtener beneficios relevantes si mantiene procesos mal diseñados.

Por eso, las iniciativas públicas deberían complementarse con una mirada integral que reúna cumplimiento tributario, gestión laboral, administración financiera, control interno e innovación.

La digitalización debe permitir comprender mejor el negocio.

La formalización debe facilitar un crecimiento sostenible.

El financiamiento debe respaldar operaciones viables.

Y la administración de personas debe combinar cumplimiento, productividad y sostenibilidad económica.

Estos objetivos requieren información periódica y responsables claramente definidos.

La importancia de una Pyme no se mide únicamente por su número de trabajadores o su nivel de ventas.

También se relaciona con su capacidad de crear empleo, cumplir compromisos, desarrollar proveedores, generar valor y contribuir a la actividad económica de su entorno.

12. El verdadero desafío para 2027: convertir productividad en crecimiento sostenible

La Semana de la Pyme 2026 llega en un momento en que numerosas empresas necesitan revisar sus estrategias.

Los costos, las obligaciones regulatorias y la transformación tecnológica plantean desafíos simultáneos.

No resulta suficiente aumentar las ventas si los márgenes disminuyen.

Tampoco basta con acceder a financiamiento cuando no existe una proyección clara de la capacidad de pago.

Y no sirve implementar inteligencia artificial si los procesos continúan entregando datos incompletos o poco confiables.

La preparación para 2027 debería comenzar con una pregunta fundamental:

¿Qué está impidiendo hoy que nuestra empresa sea más rentable, productiva y financieramente sólida?

Responderla exige identificar riesgos, cuantificar impactos, establecer prioridades y medir resultados.

La Semana de la Pyme puede aportar espacios de formación, conexiones comerciales y nuevas herramientas.

Pero las decisiones que permitirán fortalecer a cada negocio deberán tomarse dentro de la propia organización.

Porque el futuro de una Pyme no depende solamente de las oportunidades que encuentra, sino de la capacidad que desarrolla para aprovecharlas.


Fuentes oficiales y referencias

  1. Ministerio de Economía — Semana de la Pyme 2026: más de 200 actividades nacionales. Publicación del 2 de octubre
  2. La Prensa Austral — Costos laborales y formalización: principales desafíos de la Semana Pyme. Publicación del 10 de octubre
  3. Alerta Noticias Temuco — Sercotec Araucanía anuncia actividades de IA y comercio electrónico. Publicación del 10 de octubre
  4. Dirección del Trabajo — Implementación de la reducción gradual a 40 horas
  5. Servicio de Impuestos Internos — Inicio de actividades y formalización tributaria
  6. Semana de la Pyme — Programación y actividades
  7. Sercotec — Agenda de actividades de los Centros de Desarrollo de Negocios

Nota editorial: este artículo está fechado el 10 de octubre de 2026. La convocatoria nacional fue anunciada oficialmente el 2 de octubre y los antecedentes regionales complementarios fueron difundidos el día 10. Los ejemplos financieros, diagnósticos y recomendaciones de gestión corresponden al análisis editorial de V&G Asesores; no representan proyecciones oficiales ni beneficios garantizados.

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