Santiago, 5 de octubre de 2026. El control tributario sobre las facturas falsas dejó de ser únicamente un problema de fiscalización posterior. El Servicio de Impuestos Internos está trasladando una parte creciente de su estrategia hacia la detección preventiva, restringiendo incluso la emisión de facturas cuando sus modelos identifican antecedentes incompatibles con operaciones económicas reales. Durante el primer semestre de 2026, estas medidas permitieron evitar el uso indebido de aproximadamente $32 mil millones en créditos fiscales IVA. Servicio de Impuestos Internos
La magnitud de las cifras ayuda a dimensionar el fenómeno. El SII informó la detección de 6.704 nuevos emisores considerados agresivos y de 28.730 receptores de facturas falsas en los primeros seis meses del año. Pese a que quienes son objeto de una restricción pueden concurrir a aclarar su situación, el Servicio indicó que solo un 13% lo hace. Servicio de Impuestos Internos
Ya no basta con que la factura “exista”
El punto especialmente relevante para las empresas es que la factura electrónica, por sí sola, no demuestra que detrás de ella haya existido una operación real.
El SII señala que sus controles pueden alcanzar tanto a contribuyentes que todavía no han emitido documentos pero presentan inconsistencias desde el inicio de actividades, como a quienes ya han facturado y cuyos antecedentes hacen presumir que todas o parte de las operaciones declaradas no se realizaron efectivamente. También pueden quedar bajo análisis socios y representantes legales vinculados con estas estructuras. Servicio de Impuestos Internos
La consecuencia práctica es importante: una empresa puede tener un documento tributario formalmente emitido y, aun así, necesitar demostrar posteriormente la materialidad de la operación.
Eso desplaza el foco desde la simple existencia de una factura hacia preguntas mucho más exigentes:
¿Quién prestó realmente el servicio? ¿Qué se compró? ¿Existe contrato u orden de compra? ¿Hay evidencia de entrega? ¿El proveedor tenía capacidad para ejecutar la operación? ¿Cómo se pagó? ¿Existe trazabilidad?
Más fiscalización: 2.183 procedimientos ya terminados
Durante el primer semestre, el SII finalizó 2.183 casos, distribuidos entre 289 auditorías y 1.904 revisiones de cumplimiento tributario. Las auditorías concluidas presentan un rendimiento preliminar superior a $51 mil millones, mientras que las revisiones de cumplimiento superan los $15 mil millones. Servicio de Impuestos Internos
A ello se suman 1.874 casos actualmente en ejecución, correspondientes a 364 auditorías y 1.510 revisiones de cumplimiento iniciadas durante 2026. Servicio de Impuestos Internos
Pero probablemente el dato más relevante para las empresas no está en lo que ya ocurrió, sino en lo que viene.
Cerca de 400 nuevas auditorías para fines de 2026 y comienzos de 2027
A partir de los análisis del primer semestre, el SII programó cerca de 400 auditorías adicionales vinculadas con comportamiento tributario agresivo para los próximos meses. Entre los riesgos que serán revisados se encuentra la sobredeclaración de crédito fiscal IVA asociada a facturas, con un impacto esperado cercano a $51 mil millones. Servicio de Impuestos Internos
Además, fueron seleccionados otros 231 casos para revisiones de cumplimiento, cuyo impacto esperado alcanza aproximadamente $10 mil millones. Servicio de Impuestos Internos
Esto permite anticipar que durante el cierre de 2026 y el inicio de 2027 el Registro de Compras y Ventas, la procedencia de los créditos fiscales y la documentación que demuestra la realidad de las operaciones estarán entre los puntos que deberían recibir mayor atención preventiva.
El factoring también entra en la estrategia
El SII informó que está desarrollando un trabajo colaborativo con la industria del factoring para mejorar la detección de irregularidades.
La lógica es comprensible: una factura no solo genera efectos tributarios. Puede ser aceptada, cedida, financiada, modificada mediante notas de crédito, embargada o pagada, generando una cadena de información que permite reconstruir su ciclo completo.
La Asociación Gremial de Factoring y Servicios Financieros advirtió, además, que las empresas y Pymes que cumplen correctamente terminan soportando mayores exigencias documentales y niveles de desconfianza debido a los fraudes cometidos por terceros. Servicio de Impuestos Internos
Inteligencia artificial y cruces de datos pasan al centro de la fiscalización
Otro cambio relevante es tecnológico.
El SII señaló que su estrategia utiliza modelos analíticos, reglas de negocio, cruces de información y herramientas de ciencia de datos para detectar patrones de riesgo. Entre sus próximos desafíos está profundizar el uso de inteligencia artificial y automatización RPA, tanto para validaciones documentales como para reducir falsos positivos y focalizar auditorías de mayor complejidad. Servicio de Impuestos Internos
Esto cambia la lógica tradicional de fiscalización.
Ya no se trata únicamente de que un fiscalizador revise una declaración después de presentada. El objetivo institucional es que los sistemas puedan detectar inconsistencias mucho antes, relacionando datos del contribuyente, proveedores, documentación tributaria y comportamiento transaccional.
El riesgo del proveedor también comienza a ser riesgo de la empresa
Para una Pyme legítima, la principal conclusión no debería ser dejar de utilizar crédito fiscal ni desconfiar indiscriminadamente de sus proveedores.
La conclusión es otra:
la defensa tributaria comienza antes de la fiscalización.
Cuando una compra o un servicio sea material para la empresa, ya no resulta suficiente almacenar únicamente la factura.
Conviene construir una cadena documental coherente que pueda responder cuatro preguntas:
Operación → proveedor → pago → evidencia.
Una empresa que pueda demostrar qué compró, por qué lo necesitó, quién lo entregó, cómo se ejecutó y cómo se pagó estará considerablemente mejor preparada frente a una revisión.
Cinco controles que una Pyme debería revisar ahora
A partir de la nueva intensidad fiscalizadora, desde V&G recomendamos reforzar al menos estos puntos:
- Validación de proveedores. Revisar antecedentes básicos del proveedor antes de operaciones relevantes y mantener actualizados sus datos comerciales y tributarios.
- Materialidad de las operaciones. Conservar contratos, órdenes de compra, cotizaciones, informes, guías, entregables, correos y cualquier otra evidencia que demuestre que la transacción ocurrió realmente.
- Conciliación del Registro de Compras y Ventas. No limitar el cierre mensual a determinar cuánto IVA pagar: identificar documentos inusuales, proveedores nuevos, montos extraordinarios y créditos fiscales que requieran mayor respaldo.
- Trazabilidad del pago. Favorecer mecanismos bancarios identificables y mantener relación clara entre factura, obligación y desembolso.
- Revisión preventiva antes de una observación del SII. Una inconsistencia detectada internamente suele ofrecer muchas más alternativas de corrección que una detectada una vez iniciada la fiscalización.
Una señal adicional: las facturas falsas ya están generando condenas millonarias
El mismo 5 de octubre, el SII informó además una condena judicial relacionada con una red que utilizó sociedades de papel y documentación falsa para obtener devoluciones indebidas de IVA Exportador.
Según el Servicio, el perjuicio fiscal alcanzó $9.673 millones y las multas impuestas a los principales involucrados sumaron más de $19.346 millones, además de decomisos y condenas penales. La investigación identificó cientos de documentos falsos utilizados para trasladar crédito fiscal entre distintas sociedades antes de solicitar las devoluciones. Servicio de Impuestos Internos
El caso muestra por qué el SII está trasladando recursos hacia controles cada vez más tempranos.
Análisis V&G
El verdadero cambio no es que el SII fiscalice más: es que está tratando de fiscalizar antes
Las cifras del 5 de octubre revelan una evolución que las empresas deberían incorporar a su gestión.
Durante años, muchas organizaciones trataron la documentación tributaria principalmente como una obligación contable posterior a la operación. Ese modelo comienza a quedar corto.
La fiscalización basada en datos transforma progresivamente el cumplimiento tributario en un problema de control interno.
La empresa que no conozca adecuadamente a sus proveedores, que tenga respaldos fragmentados o que no pueda demostrar la materialidad de sus operaciones puede quedar expuesta a controversias incluso cuando su intención haya sido legítima.
Por eso, el mejor momento para preparar una defensa tributaria no es cuando llega una citación del SII.
Es cuando se aprueba la compra, se contrata al proveedor, se recibe el servicio y se contabiliza la factura.
La pregunta que debería hacerse hoy una empresa es sencilla:
Si mañana el SII cuestionara nuestras cinco principales facturas de compra del último trimestre, ¿podríamos demostrar cada operación sin depender únicamente de la factura?
Si la respuesta no es claramente sí, existe una brecha de control que conviene abordar.
V&G Asesores
Contabilidad · Tributación · Auditoría · Defensa Tributaria · Control de Gestión · Consultoría Empresarial