La nueva estructura de la Subdirección de Avaluaciones incorpora un Departamento de Fiscalización y Analítica Territorial y refuerza el uso de modelos de riesgo, cartografía digital, información geoespacial e imágenes satelitales o aéreas para detectar desactualizaciones en el catastro de bienes raíces.
Santiago, 22 de agosto de 2026. El Servicio de Impuestos Internos dio un nuevo paso en la modernización de la fiscalización vinculada a bienes raíces, avalúos fiscales e Impuesto Territorial.
Mediante la Resolución Exenta SII N.º 106, de 21 de agosto de 2026, el organismo reorganizó completamente las unidades que conforman su Subdirección de Avaluaciones y creó una estructura que otorga mayor protagonismo a la analítica de datos, la gestión de riesgos, la información territorial y la automatización de los procesos de control.
La resolución reconoce expresamente que el sistema de avalúos, la actualización del catastro de bienes raíces y la administración del Impuesto Territorial han experimentado un aumento sostenido de su complejidad técnica, normativa, operativa y tecnológica.
Frente a ese escenario, el SII decidió fortalecer sus capacidades de valoración, fiscalización y actualización catastral.
Una nueva estructura para Avaluaciones
La reorganización establece cinco unidades principales:
- Departamento de Valoración Catastral.
- Departamento de Fiscalización y Analítica Territorial.
- Oficina de Sistemas y Proyectos de Avaluaciones.
- Oficina de Control de Gestión y Facilitación.
- Oficina de Procedimientos, Normativa y Relación de Avaluaciones.
Aunque formalmente estamos frente a una reorganización interna del Servicio, las funciones asignadas a estas unidades permiten anticipar una fiscalización catastral cada vez más apoyada en información tecnológica y cruces de datos.
Imágenes satelitales y aéreas para detectar desactualizaciones
Uno de los aspectos más relevantes aparece en las atribuciones del nuevo Departamento de Fiscalización y Analítica Territorial.
La resolución dispone que esta unidad deberá desarrollar metodologías analíticas utilizando herramientas tecnológicas, automatización de procesos e interpretación de imágenes satelitales o aéreas para detectar sistemáticamente desactualizaciones en el territorio.
El Departamento también deberá diseñar e implementar modelos de riesgo e hipótesis de fiscalización que permitan priorizar acciones de actualización catastral considerando impacto, equidad territorial y eficiencia en el uso de los recursos.
En términos prácticos, la revisión de los bienes raíces tenderá cada vez menos a depender exclusivamente de antecedentes aportados por el propietario o de fiscalizaciones presenciales.
El SII podrá orientar sus procesos utilizando información territorial, cartografía digital y antecedentes provenientes de distintas fuentes para detectar diferencias que requieran ser revisadas.
Construcciones no incorporadas o antecedentes desactualizados
La actualización del catastro es relevante porque el avalúo fiscal de un inmueble depende de antecedentes como superficie de terreno, superficie construida, características de las edificaciones, destino de la propiedad y demás factores establecidos por la normativa aplicable.
Por ello, pueden resultar especialmente relevantes las diferencias entre la realidad material de un inmueble y los antecedentes que mantiene registrados el Servicio.
La nueva unidad tendrá precisamente entre sus funciones identificar brechas u omisiones en la información catastral y ejecutar acciones de actualización que podrán ser masivas, selectivas, centralizadas o regionales.
Esto no significa que cualquier diferencia genere automáticamente un aumento de contribuciones.
Sí significa que aumenta la capacidad institucional para identificar aquellos inmuebles cuyo catastro requiere revisión.
Cruces con municipios, notarios y conservadores
La resolución fortalece también la interoperabilidad de información.
El Departamento de Fiscalización y Analítica Territorial deberá integrar antecedentes provenientes de municipalidades y otros organismos públicos, además de administrar y analizar información entregada por notarios y Conservadores de Bienes Raíces para mantener actualizado el catastro legal de las propiedades.
La relevancia de este cambio está en la posibilidad de relacionar distintas fuentes de información.
Una modificación material del inmueble, un antecedente municipal, una transferencia de dominio, información cartográfica y los registros catastrales del SII pueden formar parte de un mismo proceso de análisis.
El objetivo declarado es mejorar la completitud, consistencia y actualización de los antecedentes.
Atención especial a grandes construcciones
La resolución menciona expresamente la fiscalización y actualización de construcciones de especial complejidad o magnitud.
Entre ellas señala:
industrias, mineras, centrales energéticas y centros comerciales.
En estos casos, el nuevo Departamento deberá apoyar técnicamente a las Direcciones Regionales del SII.
Este punto puede resultar especialmente relevante para empresas que mantienen activos inmobiliarios de alto valor, ampliaciones sucesivas, instalaciones industriales o construcciones cuyas características dificultan su valoración utilizando parámetros simples.
También cambia la forma de determinar avalúos
La modernización no se limita a fiscalizar el catastro.
El nuevo Departamento de Valoración Catastral tendrá la responsabilidad de diseñar, implementar y evaluar metodologías y modelos técnicos de valoración.
La resolución ordena incorporar herramientas de:
analítica de datos, automatización, modelamiento estadístico y análisis geoespacial para aumentar la precisión y eficiencia de los procesos de tasación.
También deberá coordinar los procesos de reavalúo de bienes raíces agrícolas y no agrícolas y procurar que los criterios de valoración sean aplicados homogéneamente en todo el país.
Impuesto Territorial y sobretasa inmobiliaria
La reorganización alcanza directamente la administración del Impuesto Territorial, comúnmente conocido como contribuciones.
La nueva Oficina de Sistemas y Proyectos de Avaluaciones tendrá bajo su ámbito los sistemas relacionados con:
catastro de bienes raíces, avalúos, reavalúos, roles, giros, cobro del Impuesto Territorial y sobretasa de bienes inmuebles.
La misma oficina deberá impulsar proyectos tecnológicos, automatización y transformación digital asociados a estos procesos.
Por lo tanto, la resolución debe analizarse en un contexto más amplio: el SII está fortaleciendo simultáneamente la información disponible, la forma de analizarla y los sistemas mediante los cuales administra los impuestos relacionados con los bienes raíces.
¿Significa un nuevo reavalúo o un aumento de contribuciones?
No.
La Resolución N.º 106 no establece por sí misma un nuevo reavalúo general, no modifica las tasas del Impuesto Territorial y tampoco aumenta automáticamente el avalúo fiscal de las propiedades.
Su objeto es reorganizar y fortalecer las áreas del SII encargadas de estas materias.
Tampoco significa que el uso de imágenes satelitales permita modificar directamente un avalúo sin aplicar los procedimientos y reglas que correspondan.
La información obtenida mediante herramientas tecnológicas constituye un elemento para detectar y analizar posibles desactualizaciones del catastro.
¿Qué deberían revisar los propietarios y empresas?
La nueva estructura hace aconsejable mantener especialmente ordenada la información catastral de los inmuebles.
Conviene comprobar que exista concordancia entre:
la superficie de terreno registrada;
las construcciones existentes;
las ampliaciones realizadas;
el destino efectivo del inmueble;
la clasificación de las construcciones;
los antecedentes municipales;
y la información que mantiene el SII.
También resulta recomendable revisar oportunamente cualquier modificación de avalúo, actualización catastral o giro de contribuciones y no asumir que el avalúo fiscal necesariamente refleja de manera correcta todas las características del inmueble.
Existen mecanismos administrativos para solicitar modificaciones y, cuando corresponda, ejercer las acciones de reclamación previstas por la legislación.
Más tecnología, pero también mayor necesidad de trazabilidad
Hay un concepto que se repite en la Resolución N.º 106: trazabilidad.
El SII busca que los procesos de valoración y actualización del catastro puedan sustentarse en información consistente y reproducible, utilizando modelos técnicos, datos territoriales e información proveniente de otros organismos.
Ese avance también eleva el estándar para el contribuyente.
Cuando exista una diferencia en un avalúo o en las características catastrales de una propiedad, será cada vez más importante contar con antecedentes técnicos capaces de demostrar la realidad del inmueble: planos, permisos, recepciones, superficies, características constructivas, antecedentes municipales y tasaciones técnicamente sustentadas.
Una señal clara sobre el futuro de la fiscalización inmobiliaria
La Resolución N.º 106 podría pasar inadvertida por tratarse formalmente de una reorganización administrativa.
Sin embargo, su contenido entrega una señal bastante clara.
El SII está avanzando hacia una administración del catastro y del Impuesto Territorial basada crecientemente en datos, georreferenciación, modelos de riesgo, automatización, cartografía digital e interpretación de imágenes satelitales y aéreas.
No se crea un nuevo impuesto ni una nueva obligación para los propietarios.
Lo que cambia es la capacidad tecnológica y organizacional del Servicio para detectar diferencias, seleccionar casos y mantener actualizado el catastro inmobiliario.
Para contribuyentes y empresas propietarias de bienes raíces, la consecuencia práctica es sencilla: mantener los antecedentes catastrales correctamente actualizados será cada vez más importante.